By: José Antonio
By: José Antonio
La exhortación al cambio en educación,
los nue- vos paradigmas de educación superior que se contem- plan cada vez con
más profusión en la literatura (Pi- ttinsky, 2006; Schaffert & Hilzensauer,
2008) están pasando a formar parte del omnipresente discurso tec- nológico,
pero seguramente no tanto de la praxis edu- cativa. En este artículo se parte
de cuatro aspectos clave de la supuesta evolución de la educación supe- rior
que, sin embargo, no aparecen claramente refleja- dos todavía en nuestras
aulas:
1) La acción educativa avanza de la
presencia en las aulas a las plataformas virtuales.
2) Los profesores pasan de proveedores
de infor- mación a facilitadores del aprendizaje.
3) Los materiales, antes en soporte papel
(libros, apuntes, fotocopias), se presentan cada vez más en ar- chivos
digitales. Se pasa del átomo como unidad básica al bit (Negroponte, 1996).
4) Los alumnos universitarios son
«nativos digita- les» en su mayoría, y disminuyen progresivamente los «inmigrantes
digitales» (Prensky, 2001).
Es necesario advertir que los cambios
señalados no son tan inmediatos, automáticos o beneficiosos co- mo el discurso
dominante sobre la bondad de las TIC pretende hacernos creer. Los
correspondientes proce- sos de cambio dan lugar a múltiples y variadas
situacio- nes intermedias que caracterizan la actual enseñanza en la
universidad. Analizamos a continuación los cua- tro aspectos citados.
el uso de la Red como medio de
comunica- ción e interacción social no ha calado en los entornos de educación
formal, donde se siguen priorizando los usos centrados en la información sin
que se dé valor educativo a las relaciones interpersonales. Puede más la
tradición de una enseñanza basada en la relación individual del alumnado con
los contenidos que las po- sibilidades de relación con
otros alumnos y con profesores en
prácticas colaborativas que brindan las nuevas herra- mientas. Todo ello en un
momento donde Internet avanza desde una web 1.0, considera- da fundamentalmente
una fuente de información, hacia una web 2.0 y 3.0, que ad- quiere protagonismo
como me- dio y entorno de comunicación.
Aunque el ordenador en las aulas forma
ya parte del imaginario colectivo, tal vez se esté sobrevalorando el impacto de
las TIC en la educación superior y las compe- tencias digitales de los alumnos.
Esta falsa percepción de la realidad puede beneficiar a los vendedores de
tecnología, pero no al cambio metodológico. Una integración curricular de las
TIC sin la necesaria reflexión desde postulados edu- cativos nos llevaría a
convertirlas en refuerzo de un modelo reproductor, unidireccional y vertical de
la enseñanza como transmisión de contenidos.
La universidad del siglo XXI no se
consigue adaptando las nuevas tecnologías a los viejos paradigmas educativos,
sino aportando a la educación el significado auténtico de la comunicación como
transformación y cambio, para acceder así a la sociedad del conocimiento
compartido.
Si partimos del hecho fácilmente
constatable de la evolución de Internet desde una web 1.0, considerada
fundamentalmente una fuente de información, hacia una web 2.0 y 3.0, que
adquiere protagonismo como medio y entorno de comunicación, vemos cómo las
posibilidades de comunicación interpersonal y relacio- nes de colaboración que
nos permiten las nuevas redes son sólo parcialmente aprovechadas por el usua-
rio medio de Internet. En la educación formal el apro- vechamiento es aún
menor, se siguen priorizando los usos centrados en la información sin que se dé
valor educativo a las relaciones interpersonales.
El estudiante universitario, en su
condición de jo- ven del siglo XXI, va adaptándose paulatinamente a las nuevas
formas de comunicar impuestas por el desa- rrollo tecnológico, más por inercia
inevitable que por convencimiento. El joven del siglo XXI, en su condi- ción de
estudiante universitario, no muestra demasia- do interés en optimizar el uso de
las TIC en su aprendizaje, tal vez porque el sistema educativo no lo re- quiere
para obtener las titulaciones, que es, al fin y al cabo, lo que interesa.
Referencia:
Gutierrez-Martin, A., Palacios-Picos,
A.,&Torrego-Edigo,L(2009).Tribus digitales en las aulas
universitarias. Comunicar, (34), 173. Disponible en:

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