By: José Antonio
Dimensión 1. El profesor en su papel
de innovador
Factores que contribuyen: nivel de
competencia de los profesores en el uso de las tecnologías y empleo estratégico
de éstas; compatibilidad entre las creencias y enfoque pedagógico de los
profesores y las tecnologías en cuestión; manejo apropiado de la cultura
(social y organizativa) de la escuela.
Dimensión 2. La naturaleza de la
innovación misma
Factores que contribuyen: distancia de
la innovación de la cultura escolar (creencias, valores y prácticas); distancia
de las prácticas educativas previas del profesor; distancia de los recursos
tecnológicos disponibles (software, hardware, conectividad, etcétera); dependencia
de otros (necesidad de apoyo de personas que no están bajo la autoridad del
innovador), dependencia en recursos tecnológicos que están más allá de la
autoridad del profesor.
Dimensión 3. El contexto en que
tiene lugar la innovación
Factores que contribuyen:
infraestructura humana, particularmente el personal técnico que da soporte y
mantenimiento a las tecnologías, pero también incluye políticas y procesos
facilitadores; infraestructura tecnológica apropiada y disponible; apoyo social
de parte de los pares.
Resulta interesante que, al analizar la interacción de los tres
dominios, se encuentra que los factores asociados al innovador, es decir, al
profesor, tuvieron el papel más significativo. Si los profesores estaban bien
capacitados y convencidos, era más probable que sus proyectos fueran exitosos,
aun cuando existiera distancia, dependencia o un contexto con poco soporte.
En una investigación sobre las innovaciones curriculares en la
década de los noventa (Díaz Barriga y Lugo, 2003), que formó parte del estado
de conocimiento de la investigación curricular auspiciada por el Consejo
Mexicano de Investigación Educativa (Comie), encontramos que la innovación
suele entenderse de distintas maneras. En no contadas ocasiones, la innovación
en los modelos educativos o en los currículos se tomaba como sinónimo de
incorporación de las tendencias y novedades educativas del momento, sin una
reflexión profunda sobre sus implicaciones ni una previsión clara de su
incorporación a las estructuras curriculares o a la realidad del aula de la
institución. Con mucha frecuencia, los diseñadores o innovadores educativos
pasan por alto las concepciones, la cultura y prácticas educativas
prevalecientes en una comunidad educativa cuando se intenta innovar el
currículo o la enseñanza.
Referencia:
Barriga, F. D. (2008). EDUCACIÓN Y
NUEVAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN: ¿HACIA UN PARADIGMA
EDUCATIVO INNOVADOR?. Sinéctica, (30), 1-36. Disponible en:

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